Alicante y Europa 🇪🇺

Hoy, día 9 de mayo celebramos el día de Europa. El día en el que se celebra la paz y la unidad del continente europeo, tras dos guerras mundiales que cambiaron la concepción del mundo. La propuesta del ministro francés de asuntos exteriores, Robert Schuman, que expuso en París tal día como hoy en 1950, propuso su tesis de una nueva era de cooperación política en Europa que desechara cualquier tipo de idea bélica. Al año siguiente, seis países constituían la Unión Económica Europea.

España se adhirió finalmente en el año 1986. Desde entonces, los españoles nos hemos beneficiado de formar parte de un conjunto de naciones que han permitido homogeneizar condiciones  de vida, sociales, económicas y políticas de los estados miembro. Entre ellas, mejorar las relaciones comerciales, permitir a los europeos a vivir, trabajar y tener la igualdad de derechos en cualquiera de los países de la Unión, o unificar el desarrollo económico y social de la Unión así como, la unificación de la moneda.

Alicante no se entiende sin la Unión Europea. En primer lugar, uno de nuestros sectores económicos fundamentales como el turismo, no podría haber tenido este desarrollo sin formar parte de la Unión. La apertura de fronteras, la igualdad de derechos de los ciudadanos europeos, las relaciones comerciales o la moneda única, son algunos de los aspectos que han ayudado al desarrollo económico de la provincia.

Algunos de los ejemplos que se ha beneficiado Alicante, son las inversiones en las infraestructuras fundamentales. Las autovías, carreteras autonómicas o el desarrollo de zonas rurales. El aeropuerto de Alicante-Elche, uno de los más importantes de España. No solamente tenemos mejores infraestructuras. También, el desarrollo de políticas sociales, la financiación de la formación profesional y la ayuda en aumentar la empleabilidad de las personas desempleadas.

Además, en Alicante tenemos la sede de la EUIPO. Una de las agencias más importantes de las instituciones europeas y que los alicantinos tenemos la suerte de albergar desde el año 1994. Según el informe de la Cámara de Comercio de Alicante, los empleos directos e indirectos superan los 2.000 y el presupuesto anual más de 470 millones. Además, una agencia que tiene beneficio neto y que es una de las que más demandas de empleo suscitan entre los empleados de las instituciones europeas por el atractivo que supone vivir en Alicante. Alicante se conoce en Bruselas.

La Diputación provincial de Alicante también está trabajando en las cuestiones europeas. Se han realizado diversos proyectos y actividades gracias a la financiación europea. Uno de los más destacados fue el “Proyecto Juventud Activa”, que se centraba en la formación de jóvenes para que después consiguiesen un empleo. Más de 100 empresas se involucraron en este proyecto para la integración laboral de los jóvenes. Por otro lado, el proyecto “Smart Costa Blanca”, centrado en la promoción de nuestra oferta turística y en consolidarnos como uno de los principales destinos de vacaciones. Por último, otro gran proyecto liderado por la Diputación y que contó con fondos europeos fue “Alicante por la inclusión”, un programa de formación y empleo para los colectivos más vulnerables. En definitiva, solo en los últimos dos años la Diputación ha captado más de 3 millones de euros gracias a la Unión Europea.

Los retos de la Unión Europea son muchos, uno la respuesta que de ante la situación de crisis vivida por la COVID. Los estados han estado trabajando conjuntamente en esta crisis, en la que la Unión se juega su credibilidad. Los euroescépticos no informarán las EPIs que se han conseguido, los recursos sanitarios que se han compartido. O que el BCE ha movilizado 1 billón de euros por para financiar medidas o una histórica paralización de  los objetivos de estabilidad y déficit presupuestario. Es cierto que la toma de decisiones en la UE son complejas, pero en las últimas semanas, se han tomado acuerdos que han costado meses y años de negociaciones. 

Además, Europa tiene el reto de la digitalización, las tecnologías disruptivas y encontrar su espacio de la soberanía digital. El desarrollo tecnológico es crucial, disminuir la dependencia tecnológica de Estados Unidos o China. Necesitamos construir esa soberanía digital europea con un ecosistema que permita, sin burocracia y excesiva regulación, estar a la altura de los retos mundiales y que permitamos mantener nuestros derechos, la privacidad de la protección de datos, para no frenar y quedarnos atrás en un tren que tiene alta velocidad y que Europa no puede perder.

Adrián Ballester es diputado de Proyectos Europeos de la Diputación provincial de Alicante