Artículo de opinión publicado el 8/9/2022 en el Diario Información

Septiembre es un mes de cambios. Es el mes que verdaderamente supone la vuelta, el inicio de curso, los cambios de ciclo y los nuevos proyectos. Pero también septiembre es un mes que para quienes vivimos más al sur de la provincia de Alicante recordamos las terribles inundaciones que cumplen ahora su tercer aniversario. 

Cualquier ayuntamiento afectado por esta catástrofe ha trabajado a destajo en estos años para obtener la máxima financiación de las instituciones supramunicipales, acometer arreglos y poder buscar vías de evacuación de las aguas. Pero otras administraciones tienen otras cuentas pendientes con este territorio.

Empezando por la propia Confederación Hidrográfica del Segura que parece que ha encontrado la solución a la desidia con la Vega Baja con la instalación de una oficina en Orihuela. La CHS lleva lustros mirando a Murcia y poco a la parte alicantina del discurrir del río Segura. Pero para mayor sorna, hace unas semanas anunciaba como informaba este periódico un estudio sobre los riesgos del cauce del río, tres años después de las inundaciones. Pero es que el estudio, tiene un periodo de ejecución de dos años. Es decir, que cinco años después de las inundaciones sabremos qué hay que hacer para evitarlas. Me vienen a la retina unas cuantas reuniones y jornadas sobre las inundaciones con medidas para impedirlas. Ayer mismo, Puig en Orihuela organizaba la enésima jornada.

Por otro lado, tenemos el plan Vega Renhace impulsado de la Generalitat Valenciana. Si comprueban la web de dicho plan, la web tiene un estado de abandono similar a las medidas prometidas que contiene el documento. Si para sumar millones de euros en supuesta inversión de la Generalitat en la Vega Baja tuvieron que hacer para el año 2021 un refrito de otros planes como el plan Edificant para infraestructuras educativas o promesas en inversiones en infraestructuras sanitarias que llevan años en los presupuestos de la Generalitat sin ejecutarse. Para el año 2022 no vemos en la web presupuesto en la inversión del plan. Eso sí, algunos han encontrado acomodo con jornal y coche oficial con el logo del plan Vega Renhace para vender humo, además de un palacete.

Pero es que, entre las numerosas infraestructuras pendientes por ejecutar en la Vega Baja por la Generalitat que entre unos y otros y las culpas que se echan los unos a los otros y viceversa, lo de la carretera CV-95 que une Orihuela con Torrevieja y Orihuela costa es una auténtica burla. La solución que parece haber encontrado la Generalitat con respecto a esta carretera es hacer rotondas; y cuando han terminado una rotonda, hacen otra y líneas contínuas que posibilitaban antes algún que otro adelantamiento ante una de las carreteras autonómicas con mayor tráfico. Por lo que, el tráfico ahora es más lento. Y es que, la resignación de los conductores cuando se coge la carretera, es la de armarte de paciencia, ponerse una emisora, meterse en la cola de coches que hay a todas horas y aguantar los 45 minutos para los 33 kilómetros que separan ambas ciudades; lo mismo que se tarda en llegar de Orihuela a Alicante (60 kilómetros). 

Que envidia sana cuando se recorre la Comunitat Valenciana y se ven otras carreteras de titularidad autonómica, sin apenas tráfico y además, de doble carril en cada sentido. Parece que la ciudadanía de la Vega Baja, que por cierto, lideramos la recaudación tributaria de la Generalitat gracias a las numerosas transacciones inmobiliarias, no tenemos la misma suerte.

Con todo ello, como deben estar las cosas en los aledaños de la calle Caballeros número 2 del Cap i Casal para que el pasado domingo coloquen en la opinión una encuesta hecha dos meses antes, con una muestra muy baja y sin indicar algo tan fundamental como quien hace la encuesta, para vender una supuesta victoria electoral de los bloques de la izquierda por la mínima. Y además, para que el día siguiente el president Ximo Puig anuncie a bombo y platillo la bajada de impuestos que el principal partido de la oposición lleva pidiendo desde hace un año. Lo que doce meses atrás decían era beneficiar a las élites algo totalmente incierto vista la propuesta que el presidente del PPCV Carlos Mazón publicó y que se puede ver en la web de este partido.

Ya es hora que las Administraciones que recaudan y se benefician de este aumento recaudatorio por el aumento de precios de la infracción, deflacten también la carga impositiva que soportamos la ciudadanía.

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