Artículo publicado en Diario Información el 2/6/2022

Lo ha vuelto a hacer. Rafael Nadal nos ha vuelto a sorprender. Pese a la lesión crónica que acarrea y que una vez más, muchos ya daban por amortizada a la gran estrella mundial del tenis, una vez más ha renacido de sus cenizas como el ave Fénix y ha ganado un partido clave contra Djokovic en el torneo de Roland Garros con el pase a semifinales.

El ejemplo que nos da Rafa Nadal es muy significativo. Nos da unas lecciones para cualquier persona fuera del ámbito deportivo que son estudiadas en el ámbito del management y del liderazgo y que el propio tío y exentrenador de Rafael Nadal, Toni Nadal ha explicado en numerosos foros. A cualquier persona nos pueden ayudar mucho estudiar el caso del liderazgo de Rafa Nadal y llevárnoslas al terreno profesional o personal. Resumo algunas de ellas:

Humildad. Nadal tiene una grandísima humildad que demuestra día a día. La humildad es una de las grandes virtudes que tiene como consecuencia cultivar otras tantas. En sus intervenciones públicas es respetuoso con los profesionales de los medios de comunicación. Responde con mesura y respeta a sus contrincantes. A pesar de los grandes triunfos deportivos que ha cosechado, tiene los pies en la tierra y eso es muy difícil a la vez de digno para una persona de sus características que demuestra su talla humana. Recordemos las imágenes que le grabaron sus propios vecinos en los lamentables episodios de inundaciones de Manacor ocurridos hace cuatro años, donde el propio Nadal se calzó unas botas katiuskas y con cepillo en mano se puso a ayudar a los damnificados. También reconoce sus limitaciones y sus problemas físicos; pone todo de su parte para poder corregirlos.   

Perseverancia. Han sido numerosos los episodios de lesiones que ha sufrido Rafa o bien, no se ha sentido suficientemente preparado para afrontar. Pero ha sido perseverante. Ha confiado en sí mismo y ha dado lo mejor de sí para sacar adelante los objetivos deportivos que se ha propuesto.

Disciplina. En el deporte de élite la disciplina es un valor fundamental porque exige el de un estricto horario con una serie de prácticas diarias a realizar con objetivos a cumplir. Como ocurre en una organización o en nuestra propia familia, esos pequeños pasos suman objetivos más amplios y ambiciosos que han hecho cosechar un palmarés histórico del tenis mundial. Esto ha sido gracias a una férrea disciplina.

Autocontrol. Los nervios pueden jugarnos una mala pasada y en los partidos, Nadal demuestra un autocontrol con la comunicación no verbal que percibimos a través de las cámaras. No se enfada en los errores, celebra sin aspavientos cada punto hasta poder alcanzar el match point

Prudencia. La prudencia de afrontar cada uno de los retos a los que se enfrenta Nadal visualizando el objetivo final de ganar un campeonato. Prudencia ante los éxitos y prudencia ante el fracaso. Lo ha demostrado durante toda su carrera.

Resiliencia. Una palabra muy de moda pero que en el caso de Rafa Nadal es la definición perfecta. Resiliencia como la capacidad de adaptación en situaciones difíciles, demostrando una capacidad física y mental de salir adelante. Esta semana estamos viendo un nuevo ejemplo de ello.

Pase lo que pase mañana en semifinales, Rafael Nadal nos ha vuelto a sorprender y nos ha dado una lección a todos. Sin duda, es el mejor embajador que podemos tener en España.

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