Artículo publicado en el Diario Información el 30/12/2021

Existe una falsa creencia, que nuestros niños y jóvenes tienen unas capacidades digitales innatas con el manejo de los dispositivos electrónicos, el software y la tecnología en general. Como si de un nuevo gen se tratase, como si viesen ya desde el vientre materno con unos conocimientos informáticos que los adultos no tenemos.

Llamamos nativos digitales a esta generación que ha nacido en un entorno digital y que en su manejo digital diario, ha adquirido habilidades y destrezas para desenvolverse con holgura en la utilización de esta nueva forma de manejarse y de relacionarse. Por otro lado, los inmigrantes digitales son aquellos que no nacieron con esta tecnología y que han tenido que aprender a marchas forzadas para no perder el tren del progreso.

Sin embargo, nada más lejos de la realidad. La investigación en educación ha demostrado que el concepto de los nativos digitales es una gran mentira que nos hace creer en que nuestros más jóvenes ya lo saben todo y no necesitan una formación en informática. Las niñas y niños han aprendido el manejo de la informática por la necesidad del uso de estos aparatos o por necesidades concretas en un determinado software. Pero, realmente, no tienen asumido un conocimiento científico de cómo pueden utilizar las herramientas que ofrece la digitalización para mejorar en las cosas que hacen en el del día a día

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el 60,2% de los españoles tienen habilidades digitales básicas o muy bajas. Además, la competencia informática para abordar aspectos básicos o muy sencillos, supone un porcentaje de más del 51% de la sociedad. Los datos que arroja el Eurostat, también son muy parecidos, donde se indica que el 57% de la población española tiene conocimientos básicos en habilidades digitales y sitúa a España en el ranking europeo con el puesto número decimoséptimo en los países con mayor conocimiento informático, por detrás, República Checa, Estonia o Holanda.

Por contra a estas cifras, nos encontramos inmersos en una revolución digital donde los conocimientos en materia informática son fundamentales a la hora de tener a personas preparadas para afrontar los nuevos que nos ha tocado vivir: la inteligencia artificial, la ciencia de los datos, el uso responsable de las tecnologías de la información y comunicación o la ciberseguridad, son todos ellos considerables en la digitalización.

En la evolución de la humanidad, hay unos aspectos básicos que se han abordado en la educación, desde las etapas más tempranas, que en su concepción más holística han permitido la formación integral de las personas y de futuros ciudadanos. Todos hemos aprendido matemáticas, ciencias, historia, lengua, un idioma extranjero, son materias que han permitido que alcancemos un conocimiento.

Pero, en pleno siglo XXI, ¿por qué la informática no es una materia que se aborde como asignatura obligatoria desde la educación primaria? La visión que se ha tenido por parte de responsables educativos en introducir la competencia digital de una forma transversal y no como una materia específica, ha supuesto un retraso en un conocimiento esencial de una sociedad moderna.

En estos momentos que se discuten los currículos educativos de la Educación Primaria y la Educación Secundaria Obligatoria, es perfecto abordar el debate abierto por diferentes sociedades científicas que apuestan por la introducción de una asignatura informática, que desgraciadamente, no contempla el proyecto de Real Decreto. La informática es una materia urgente en la educación, adaptándola a cada etapa educativa.

En primer lugar, en la educación primaria es prioritario comenzar en edades tempranas el uso de dispositivos, así como la introducción al pensamiento computacional que permita tener un conocimiento desde pequeños, del comportamiento del software y su forma de actuar. Es un momento educativo ideal para comenzar puesto que ya tendrán un camino hecho para afrontar la segunda etapa educativa. 

En segundo lugar, en la educación secundaria y bachillerato, la informática que algunas comunidades autónomas como la valenciana introdujo como optativa, permite en los primeros cursos la utilización básica del ordenador y dispositivos móviles y el software más generalista. En cursos superiores, la programación de aplicaciones, la inteligencia artificial y en concreto, el machine learning y el deep learning como tecnologías emergentes.

Por último y no por ello menos importante, en la universidad, es urgente la adaptación de los planes de estudios de todas las titulaciones universitarias, en los que se incluya una asignatura que aborde la inteligencia artificial y su aplicación a la disciplina de la titulación universitaria que se curse. Cualquier estudio tiene una aplicación práctica del uso de esta tecnología.

Son momentos cruciales para afrontar los retos que nos depara este nuevo mundo donde la digitalización ha demostrado en esta época de pandemia, lo que, como sociedad nos puede ayudar.. El conocimiento de la informática es cosa de todos y su abordaje en el sistema educativo, no puede esperar más tiempo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.