Manifiesto por la vida

Me sumo al MANIFIESTO POR LA VIDA de #AfiliadosPPxLaVida

MANIFIESTO POR LA VIDA

Dicen que para ejercer con plena consciencia la libertad esta debe ir acompañada de otro concepto inseparable: la responsabilidad. Pero ni siquiera la libertad puede ejercitarse en su totalidad si primero no se disfruta con plenitud el primero de los derechos de todo ser humano: el derecho a la vida.

El derecho a la vida, una de las cuestiones fundamentales de los principios de la justicia social. Una sociedad moderna, que dice buscar, mantener y mejorar el llamado Estado del Bienestar no puede mirar hacia otro lado cuando la primera de sus aspiraciones, la de la propia vida, se ve sometida.

Por eso no se puede justificar la propia libertad personal con el derecho a la vida; porque la libertad personal termina donde comienza la libertad de otro ser humano. El derecho a la vida es un derecho universal. El primero de los derechos puesto que sin ese no hay derechos. Así nos lo han explicado durante siglos, así se concibe nuestra existencia y coexistencia. Cuando hay que explicar porqué es importante defender esta, estamos empezando a dar los primeros pasos hacia su justificación y posterior eliminación.

El Partido Popular, en su definición ideológica, indica que “se compromete con una clara vocación europeísta inspirada en los valores de la libertad, la democracia, la tolerancia y el humanismo cristiano de tradición occidentalDefiende la dignidad del ser humano y los derechos y libertades que le son inherentes. El Partido Popular quiere distinguir su actuación general por un compromiso renovado con el derecho a la vida”. Cuando la intención no se traduce en fundamento de aplicación no deja de ser un mero juego de artificios retóricos.

Así mismo, el programa electoral del Partido Popular para las elecciones generales celebradas en noviembre de 2011, indicaba que «la maternidad debe estar protegida y apoyada, promoveremos una ley de protección de la maternidad, con medidas de apoyo a las mujeres embarazadas, especialmente a las que se encuentran en situaciones de dificultad, impulsaremos redes de apoyo a la maternidad, cambiaremos el modelo de la actual regulación sobre el aborto para reforzar la protección sobre el derecho a la vida, así como de las menores».

El Partido Popular no puede y no debe abandonar uno de sus principales puntos ideológicos que desgranan y sostienen otros muchos. Si un proyecto político renuncia a sus principios así como en las propuestas en las que los ciudadanos confiaron comete un fraude contra sus militantes y contra sus votantes. Porque la traición nunca ha entendido de palabras. Solo se siente cómoda en los hechos.

Por eso, solicito que el Gobierno de España defienda la vida, promocione los derechos y libertades constitucionales y civiles sobre los que asienta la dignidad de la mujer embarazada y la protección institucional de las gestantes. Sin componendas electorales, sin artificios retóricos. La política de la nada, los principios nihilistas son la base que destruirá toda civilización conocida. Empezando por la propia vida.

Paradojas de la vida pública

Artículo de opinión publicado el 8 de febrero de 2010 en el diario ABC edición Comunidad Valenciana:

Confieso que desde muy joven, coincidía en gran parte con el ideario del Partido Popular. No obstante, no decidí afiliarme hasta el año 2006.

Algunas labores de voluntariado me ayudaron a comprobar que darse a los demás sin pensar en uno mismo, aporta buenas dosis de felicidad; sin embargo, en el servicio público, trabajar por los demás, es decir, por el bien común, puede ser realizable día a día.

Aunque los sondeos del CIS ya muestran la preocupación de la sociedad por los políticos, mis mejores encuestas son las que hago yendo a cuatro bares de mi pueblo y hablando con las personas de la barra o que me cruzo en el camino. Y es cierto, la imagen de los políticos actualmente no es muy buena, o por lo menos, la deseable.

Pienso que generalmente, un ciudadano se preocupa mas por quien le gobierna cuando le tocan el bolsillo. Y como la «cosa» parece que no mejora, la inquietud aumenta.

El político puede hacer el bien o el mal. Lo negativo es que cuando hace el mal, repercute en el bien de muchas personas. Y el mal que se está produciendo últimamente, provoca que haya un sentimiento genérico de que los políticos «somos todos iguales».

Ante esa expresión, indicar que la vida pública es una imagen fiel a la sociedad actual, es decir, que ni mejor ni peor a las cosas que pasan en la vida real.

Por lo tanto, usted (ciudadano), si no le gustan como funcionan las cosas, afíliese al partido político con el que más se identifique. Es lo que me dijeron a mi hace cuatro años (por que también era crítico), y aquí estoy.

Adrián Ballester
Director de Juventud de la Generalitat
www.adrianballester.es